jueves, 15 de octubre de 2009

LA CHICA DEL 5to B



Tiempos difíciles eran aquellos, el bolso era muy pesado y solo traia unos pocos pesos y un puñado de sueños. Había conseguido refugio en un departamento prestado, los primeros días fueron duros, después ya me fui acostumbrando.
Me levantaba temprano, imitaba los riquisimos mates amargos de mi viejo y salia a trabajar, por la tarde estudiaba cuando el cansancio me lo permitia.
Estaba solo haciéndole frente a los desafios de mi vida, no contaba con muchas armas y tengo que admitir que por la tardecita me abrumaba esa soledad, una paradoja en una ciudad con tanta gente enloquecida.
Una noche de domingo me encontraba en mi habitación, leyendo un diario del día anterior recostado en la cama, cuando comencé a oír ruidos en el departamento de arriba. Se escuchaban los pasos de una señorita, seria mi nueva vecina pensé mientras apagaba el velador, esa noche me dormi tarde mientras miraba el techo prestaba atención a los ruidos casi imperceptibles que venian desde arriba. escuchaba sus movimientos, trataba de imaginarla. Las noches siguientes me encontraron espiandola en mi imaginación, me esforzaba por deducir cada uno de sus movimientos mientras acariciaban sus pasos mi techo.
Tan agradable era la sensación de imaginarla, que mi atención me permitia escuchar cada vez mejor sus señales, me dormia sintiendo su respiración.
El tiempo paso, y ella me acompañaba hay arriba, tengo que admitir que la idealize bastante es que el compas de sus piernas acompañaban mi soledad. Cada vez eran mas mis ganas de verla, aunque ya mi corazon la conocia.
Una noche me anime y subi las escaleras, ya lo habia echo otras veces quedandome en la puerta, ¿que le diria?..
Esta vez me deje llevar por el impulso, divina sensación. Un rico perfume me transmitia calma desde el otro lado, toque la puerta y la espere. La puerta se abria depacio, mi corazon palpìtaba como nunca, que le diria?, grande fue mi sorpresa, detrás de la puerta aparecio un anciano que me pregunto cual era el motivo de mi visita, con una sonrisa finji haberme equivocado de puerta le pedi perdon y me fui.
Un poco decepcionado agache la cabeza y me fui a la cama, era tarde ya y me dispuse a dormir un poco como hacia tiempo no lo hacia. Apoye mi cabeza en la almohada y mientras cerraba los ojos escuche ruidos de nuevo, resonaba en mi corazon la musica de sus pasos, sabia que ella estaba ahy, me miraba y me cuidaba en ese mundo que me era hostil. Me dejo tranquilo saber que podia contar con ella, tan sola como yo esperando que el destino la llevara a mi encuentro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario